Este es el relato que un obrero de la construcción realizó para su mutua tras un accidente laboral:Excelentísimos señores:Soy asentador de ladrillos. El pasado día 8 de junio estaba trabajando sólo en el tejado de un edifico de 6 pisos. Cuando acabé mi trabajo verifiqué que me habían sobrado, más o menos 250 kilos de ladrillos. En vez de llevarlos a mano para abajo, decidí colocarlos dentro de un bidón y con la ayuda de una polea que, felizmente estaba fijada en uno de los lados del edificio, hacerlos descender.Descendí y até el bidón con una cuerda y me fui...