La caída de la actividad productiva está favoreciendo un descenso importante de la siniestralidad en la provincia. Durante este año, en el dato acumulado de enero a octubre, se contabilizan hasta 7.500 accidentes de trabajo menos que durante el mismo periodo de 2008. La paralización de la construcción, los cierres de empresas, se traducen en menos personas en el tajo y, por ende, en menos riesgo de siniestros.
La disminución alicantina en valores absolutos representa la sexta mayor caída en España. De hecho, en el conjunto del país, la siniestralidad laboral se...