Isabelle Dinoire se desmayó, cayó al suelo y al despertarse vio sangre sobre su cuerpo, se levantó y al mirarse al espejo dio un grito de espanto: su nariz, boca y mejillas habían desaparecido de su rostro. Su perra, en un intento por reanimarla, le había destrozado la cara. En diciembre de 2005 Isabelle Dinoire, de 38 años entonces, se convirtió en la primera persona a la que se le realizó un transplante facial. Es decir, recibió de una donante fallecida tejidos y músculos de su nariz, mejillas y boca para devolverle a Isabelle la mirada al espejo sin horror....