Las caídas en la calle son un negocio en fase de explotación. Cada 48 horas hay un ciudadano que a consecuencia de una caída en la calle presenta una reclamación patrimonial en el Ayuntamiento de Granada. El pasado 2009 se «dispararon este tipo de reclamaciones», según confirman desde las oficinas de Participación Ciudadana, hasta las 294, frente a las 132 de 2006 o las 28 de 2001.
Existen dos causas principales. De un lado, la crisis hace que muchos traten de arañar algunos euros a la Administración. Y de otra parte, está la gran cantidad de socavones y desperfectos en aceras y calzadas causadas por las obras del metro.
Apenas prosperan un 10% de los requerimientos presentados en el Consistorio granadino. «La falta de pruebas, la irrelevancia del defecto denunciado o el tratarse de un problema ajeno al Ayuntamiento», son las principales razones para desecharlas. También pueden ser presentadas por la vía judicial, aunque ahí le cuesta dinero al ciudadano. Una de las condenas más cuantiosas de los últimos años fue la emitida en diciembre de 2006 por el TSJA, que obligó a la empresa municipal de aguas Emasagra a indemnizar a una granadina con 3.627 euros.