El Gobierno andorrano anunció ayer que paralizará las obras de construcción del túnel de Dos Valiras. Los trabajos no se reanudarán hasta que los técnicos certifiquen su absoluta seguridad y hasta que se verifique que el trágico accidente no ha provocado graves daños en la estructura. El Ejecutivo andorrano ha reclamado a las empresas encargadas de construir el viaducto (la UTE formada por Dragados, Obres Subterrànies y Trebisa) que realicen un informe para comprobar que el hundimiento no ha afectado al resto de la obra.
El accidente laboral que se produjo el sábado, cuando se derrumbó la boca del túnel de Dos Valires, en Andorra, se saldó finalmente con la muerte de cinco operarios, todos ellos portugueses. El desprendimiento de una plataforma sobre la que trabajaban 35 personas provocó el siniestro.
Las circunstancias de la muerte de la quinta víctima fueron las más dramáticas, ya que el fallecido pasó medio día, consciente, con medio cuerpo atrapado entre hierros y soportando unas temperaturas bajísimas y una alta humedad. A las tres de la mañana del domingo fue rescatado, pero tras permanecer horas luchando por su vida no pudo más y falleció al llegar al hospital. La gravedad de las heridas que se había producido en el accidente fueron irreversibles.